“Dejen que los niños vengan a mí”: estas palabras de Jesús siempre han sido muy vivas en el Movimiento donde los niños tienen un lugar privilegiado. Los niños, los Gen5 hasta 4 años y los Gen4 hasta 9 años, acogen la novedad de la espiritualidad de comunión propuesta a través de medios aptos a la edad de ellos, con inmediatez, generosidad y profundidad.

Quedan encantados por la vida de Jesús y ponen en práctica sus palabras, especialmente a través de la palabra de vida para niños.

El “dado del amor, cuyos lados representan los puntos del arte de amar: amar a todos, ser los primeros en amar, hacerse uno, ver Jesús en el otro, amar al enemigo, y amarse recíprocamente, es ya famoso. “ Lo lanzo por la mañana – explica a uno de ellos – y la frase que sale la debes vivir durante todo el día”.

Los niños hacen conocer  esta vida a los compañeros de la escuela, a sus amigos y a sus parientes: existen ya clases y hasta escuelas completas, grupos parroquiales y proyectos educativos, que asumieron el “dado” como camino formativo.

A través de los encuentros, actividades y el periódico para gen4, entran en contacto con niños, jóvenes y adultos de distintas naciones, culturas y religiones, experimentando desde pequeños que son todos hijos de un único Padre, hermanas y hermanos entre ellos. Nace así una sensibilidad hacia los más necesitados, cercanos y lejanos que impulsa a poner en práctica la “cultura del dar”.

Son verdaderos testigos de cuanto Chiara les dijo –”Cuando amamos somos felices, y si amamos siempre, ¡somos felices siempre!”

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